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Porfirio Bueyes Santana, el ex policía ministerial de Morelos y principal testigo de las autoridades capitalinas en las acusaciones en contra de la banda de secuestradores de La Flor, dejó la prisión en la que estaba preso y ahora se encuentra ilocalizable.
Los testimonios que hiciera este ex agente mientras estaba encarcelado fueron clave para que la Procuraduría capitalina (PGJDF) pudiera acusar y encarcelar en su momento a Sergio Humberto Ortiz Juárez, El Apá, y a Lorena González, La Lore, principales acusados del asesintato del joven Fernando Martí.
Gracias a los dichos de Bueyes Santana, el ministerio público vinculó a estos dos personajes con la banda de plagiarios y homicidas.
Sin embargo, según reportes de las autoridades, hace dos semanas el hombre obtuvo su libertad de la Penitenciaria de Santa Martha Acatitla.
El ex policía estaba sentenciado a una pena de cuatro años y seis meses de prisión. Tras cumplir su condena salió del penal.
El expediente que en su momento entregó la Procuraduría capitalina para acusar a El Apá contaba con la declaración detallada que se le atribuyó a Bueyes, alias El Comandante Versace, y su testimonio abarcó de las fojas 1246 a la 1254.
Según el documento, el sujeto había asegurado que conoció a El Apá en 2007 y que fue entonces cuando supo que era el jefe de un grupo de secuestradores.
“Al ponérseme a la vista en el interior de estas oficinas, en el Reclusorio Oriente, una foto a color donde aparece un hombre de edad avanzada… lo reconozco sin que me quepa la menor duda como Sergio Humberto Ortiz Juárez, mejor conocido como El Yeyo o El Apá y como el mismo que fungía como cabeza y líder de la banda”, se estableció en su declaración.
En el testimonio Bueyes agregó detalles de las supuestas propiedades que tenía El Apá. Un penthouse y un rancho eran algunas de ellas. También habló de al menos cuatro autos de lujo. Tiempo después Bueyes se retractó de dichos señalamientos.
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