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En casi dos semanas, unas 26 mil hectáreas de bosque fueron destruidas por incendios en Chiapas, Jalisco, Durango, Coahuila, Puebla y Morelos.
Tan sólo en Canatlán, Durango, se han consumido 11 mil 200 hectáreas de bosques durante los últimos 10 días cuando inició una conflagración. Las clases en las escuelas de la zona tuvieron que ser suspendidas, pues a la fecha sólo ha sido controlado en un 65 por ciento.
El segundo incendio de mayor intensidad ha sido el del Zapopan, Jalisco, donde las llamas —presuntamente originadas en forma deliberada “por la mano del hombre”—, devastaron 8 mil 276 hectáreas del bosque La Primavera.
Dicho incendio se detectó desde el 22 de abril y fue sofocado hasta este viernes, debido a que, según las autoridades locales hombres armados iban reavivando el fuego conforme las brigadas lo sofocaban.
Ahí tuvo que intervenir el Ejército y la Policía Federal, así como las policías estatal y municipal para vigilar la zona y evitar la presencia de personal extraño.
En tanto, en Ocampo, Coahuila, una conflagración arrasó con 3 mil 700 hectáreas y otro, en Ciénegas, acabó con mil 700 hectáreas de bosques.
En Chiapas dos incendios iniciados desde el martes han quemado mil hectáreas de bosque de la reserva de la Biósfera La Sepultura, ubicada entre los municipios de Tonalá y Arriaga, principalmente en la región de La Tigrilla.
En Cerro de Palmar, Puebla, el fuego consumió 200 hectáreas; en tanto en Santa María, Morelos, 12 hectáreas; en Sierra de Montenegro, 92 y en Tepoztlán otras 100 hectáreas. Dichos incendios aún no son controlados.
En total, han sido destruidas 26 mil 280 hectáreas de bosque, lo que equivale a 32.85 veces la superficie del Bosque de Chapultepec, en la ciudad de México, el cual comprende 800 hectáreas.

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