|
Muñecos, botargas, copetes, lentes y bigotes y un camión gigante, surgieron como muestras de apoyo de los partidarios de los candidatos presidenciales, y se han afianzado como el color del proceso electoral. De acuerdo con el especialista en comunicación, Jesús Meza Lueza, es la primera vez que en una campaña presidencial se da tanta importancia a objetos que refuercen la presencia de los candidatos entre el electorado.
Meza Lueza recuerda que algo similar ocurrió con Vicente Fox que utilizó las botas y el sombrero como un distintivo de su imagen. “Es algo que ayuda a una campaña puesto que están utilizando símbolos y éstos van ligados a una relación emocional, porque el candidato, además de tener un discurso lógico y de propuesta, necesita una liga emocional”, puntualiza.
De esta manera el marketing político, planeado o espontáneo aparece en cada mitin; así fue que durante un acto en Axapusco, Estado de México, el 10 de abril, apareció un muñeco con las características del candidato del PRI-PVEM a los Pinos: copete, sonrisa, vestuario con el logo de su partido, que pronto fue bautizado como Peñaman.
Tal fue el éxito, que pronto fue pieza de venta dentro de MercadoLibre, que ofrece la figura en 225 pesos. “Estoy hecho por manos mexicanas únicamente :)”, con este post se promociona en @Muneco_Pena una figura que, afirman, es una artesanía mexicana de colección de la que sólo existen 15 mil piezas.
Además los adheridos al partido aprovecharon la participación y carisma de Angélica Rivera, esposa del abanderado tricolor, para emular su entusiasmo a través de “Las gaviotas”. Un grupo de animación que se ha hecho peculiar en los eventos, sumándose a los “copetudos” —como los ha llamado el propio candidato.
“No sólo es el muñeco, a los eventos la gente asiste con el copete al estilo de Peña Nieto. Algunas chicas van vestidas como ‘la Gaviota’”, destaca Rafael Reyes Arce, maestro en Marketing Político.
En el caso de la candidata del PAN a la Presidencia, Josefina Vázquez Mota, “La Jefa”, el autobús en el que se transporta la candidata a lo largo de su campaña es el principal símbolo. Seguido de una grande marioneta con características físicas de la aspirante.
Para Jesús Meza Lueza, el motivo es que el titular del camión nos remite a que “la gente que ocupe el vehículo debe de ser jefe y nadie más”, lo que representa un mensaje poco atractivo. “El tener este símbolo de superioridad por medio de su transporte no es parte de la filosofía de la candidata”, además de que se creó una confusión debido a que el primer nombre con el que se conoció fue el Pinabús.
Del lado de Andrés Manuel López Obrador, la estrategia se ha presentado a través de muñecos, que incluso se ofrecen entre 25 y 50 pesos. Un adicional, que ha ocupado mayor preferencia es la Pejebotarga, encargada de animar los eventos antes y después de los mítines del abanderado por las izquierdas.
En una encuesta de Mitofsky para medir el impacto de las campañas, el 68 por ciento de los entrevistados recuerdan haber visto y escuchado en los medios diferentes mensajes de los candidatos, entre los que destacan los comerciales para promover la educación, de Vázquez Mota; la gira por el país, de Peña; el de la mano franca de AMLO y la combi de Quadri.
Precisamente, el candidato del Partido Nueva Alianza, Gabriel Quadri, optó por una combi modelo 70, la cual eligió después de que los votantes la aprobaran tras las apariciones en sus spots.
Además, la semana pasada sus seguidores subieron a YouTube un video no oficial en el que hombres vestidos con lentes y bigote postizo llaman a votar por el abanderado aliancista. El propio candidato agradeció en Twitter “el ingenio de los anónimos” y aseguró que en sus siguientes actos de campaña regalará lentes y bigotes similares.
Así, cuatro impactantes herramientas ahora representan a los candidatos, cuyo objetivo es acercarse a las personas que no tienen definido su voto.
Jesús Meza Lueza
Especialista en comunicación
“Usar estos símbolos es hacer que la gente recuerde al candidato y, de este modo, transmitir la identidad del aspirante”

|