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La pérdida de calidad en los empleos generados durante este sexenio se evidencia en el nivel de ingresos. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), aunque el número de mexicanos ocupados llegó a 47.8 millones de personas hasta el cuarto trimestre de 2011, cinco millones más que los registrados en el mismo periodo de 2006, año en que arrancó la administración del presidente Felipe Calderón, el nivel de ingresos ha descendido.
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo revela que las oportunidades de trabajo en las que se obtienen hasta tres salarios mínimos han ido en ascenso en los últimos cinco años mientras que los trabajos que superan este promedio se han reducido.
Actualmente, 6.3 millones de personas tienen ingresos por hasta un salario mínimo, 10.7 millones por más de uno y hasta dos, mientras que 9.9 obtienen más de dos y hasta tres salarios por su participación en alguna actividad productiva.
Hace cinco años las cifras eran inferiores en todos los rubros debido a que la cantidad de personas ocupadas era menor, sin embargo, los mexicanos con retribuciones por encima de los tres salarios mínimos eran mayores.
De acuerdo con los números, 7.5 millones de mexicanos reciben de tres y hasta cinco salarios mínimos por su trabajo, cantidad inferior a la registrada en 2006 cuando la cifra llegó a 7.7 millones.
A la fecha, sólo 3.9 millones de personas obtienen más de cinco salarios mínimos, cantidad inferior a la registrada hace cinco años, fecha en la que se contabilizaron 5.1 millones.
El nivel adquisitivo de la población ha empeorado si se considera que hasta diciembre de 2011 los mexicanos que no registraron ingresos pese a mantenerse activos llegaron a 4.1 millones, mientras que en 2006 sumaban 3.7 millones.
La disminución en el nivel de ingresos de los mexicanos frena el mercado interno. “Los bajos ingresos de la población detienen las compras porque el dinero no es suficiente ni para concluir una quincena”, detalla Juan Carlos Rodríguez, experto en economía del empleo.
Los números indican que el promedio de días que la población lograr cubrir sus gastos con el pago de dos semanas de trabajo es de 13 días debido a los incrementos que registran productos de la canasta básica así como el precio de los servicios.
De acuerdo con el especialista, las bajas compensaciones originan un círculo vicioso que repercute en el desempeño del mercado interno.
“Una de las condiciones necesarias para dejar de depender de las exportaciones es incrementar la demanda interna, objetivo que difícilmente se conseguirá si no se incrementan los salarios”.
Factor al que debe sumarse el desempleo. Hasta el cuarto trimestre de 2011 el número de mexicanos sin una fuente de ingresos llegó a 2.4 millones.
“Sector de la población que tampoco genera consumo ante la carencia de un empleo que le permita obtener capital”.

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