Director General: Pablo Hiriart Le Bert
Diario La Razón
Búsqueda avanzada »
Miércoles 19 de Junio | 01:31 am
Facebook Twitter RSS Youtube
 
“¡A toda madre!”

Paul McCartney celebró una noche redonda con esa frase, después de cantar Hey Jude
El DF rompe récord de asistentes a un concierto masivo y gratuito: más de 200 mil personas
GDF reporta saldo blanco

 

“Rolas”, “mamacitas”, “son a toda madre” y “viva México, cabrones” fueron frases con las que un mexicanizado Paul McCartney enamoró a más de 200 mil personas que no pararon de cantar, bailar, gritar y sonreír en el Zócalo capitalino con el concierto gratuito que ofreció el músico británico como parte de su gira On the Run.

Sir Paul McCartney lo logró, rompió el récord de asistencia en el Zócalo (más de 200 mil personas, según el reporte del GDF), al que los mexicanos empezaron a llegar desde un día antes, y que comenzaron a abarrotar desde el medio día, cuando ya se contabilizaban más de 20 mil almas dispuestas a soportarlo todo para ver al ex Beatle.

“Es fantástico, maravilloso… valió la pena la espera y el dolor de mis piernas”, gritaba emocionada a La Razón doña Guadalupe, quien vino desde Ajacuba, Hidalgo, para disfrutar de este momento y ser parte de la historia de la ciudad. “Ya tengo hambre, pero si no era hoy, quizá nunca lo hubiera visto”, señaló emocionada.

Dos horas y 50 minutos de romanticismo, recuerdos y sobre todo rock fueron suficientes para terminar con la impaciencia de más de 24 horas de espera de miles de almas. Mirada de alegría y admiración abundaban en el corazón de la metrópoli.

McCartney aún no salía de su hotel y el lugar de la cita ya estaba repleto. Un DJ amenizó las horas previas al inicio del concierto con mezclas de canciones del cuarteto de Liverpool, las cuales fueron tímaidamente coreadas por la gente.

A las 21:05 apareció Sir Paul con una chaqueta roja y con su bajo para iniciar su viaje mágico y misterioso con “Hello goodbye”. El cantante británico saludó a los presentes y dijo: “Estamos muy contentos de estar aquí en el Día de las Madres”, a quienes dedicó una de sus mejores canciones como solista: “Hope of delivarance”.

Continuó con las dedicatorias personales: “My Valentine”, que escribió para su esposa Nancy y la cual se desprende de su más reciente producción, Kisses of the bottom. Enseguida interpretó “Maybe I’m Amazed”, con la cual recordó a su primera pareja sentimental, Linda.

El instante romántico lo alargó con “And I Love her”, canción que, con los primeros acordes, encendió a los presentes, que se entregaron completamente al músico de Liverpool.

También se dio tiempo de recordar a sus difuntos amigos y ex compañeros, John Lennon y George Harrison, con los temas “Here Today” y “Something”.

Fue una fiesta total. La cuarta visita de Paul McCartney a nuestro país tuvo un toque muy mexicano con los intentos bien logrados del ex beatle de hablar “un poquito de español”, con el famoso “ole, ole, ole, Sir Paul” de los aficionados, con las banderas tricolores que adornaron el momento y con el mariachi Gama Mil, que interpretó, junto a Paul, “Obladí Obladá”.

El caballero inglés no quiso irse de México sin llevarse otro recuerdo de una de las aficiones que más lo consienten. McCartney recordó su primera visita al país, en 1993, cuando fue sorprendido por los mexicanos que siguieron el ritmo de “Every night” con encendedores, lo cual lo dejó marcado y ayer pidió que lo repitieran. “Eso que hacen con las luces es increíble. Es algo único”, dijo.

El clímax del recital se dio en el cierre del mismo, cuando McCartney hilvanó tres de los himnos de los Beatles: “Let it be”, “Live and let die” y “Hey Jude”, la segunda acompañada de una espectacular pirotecnia.

Los  mexicanos volvieron a hacer vibrar a Paul McCartney con su cariño y éste correspondió con su música. El inglés se despidió al filo de las 12 de la noche, tras cuatro regresos al escenario y muchas gargantas casi afónicas que corearon hasta las últimas estrofas de “Get back”, “Yesterday” y “Helter Skelter”.

Regala sonrisa a mamá mexicana

En punto de las 19:00 horas la camioneta negra en la que trasportaban a Paul McCartney bajó la ventanilla ante la sorpresa de decenas de fans que observaron cómo el brazo derecho del inglés emergió del vehículo. Al grito de: “Paul, Paul, Paul”, el Sir inglés sonrió y saludó reflejando su alegría de estar en tierra mexicana. A punto del desmayo, Erika Madrid, de 45 años y ama de casa, derramó lágrimas mientras que el coche con el rockstar se encaminó del hotel (ubicado en 5 de Mayo) al escenario. Casi sin aliento, la señora Madrid expresó a La Razón: “Es un sueño hecho realidad”.

 



Noticias Destacadas
Anterior Siguiente

fecha 11 de mayo de 2012 02:25
ultima modificacion Ultima modificación: 02:05
autor Por: Antonio Ortega antonio.ortega@razon.mx
 
Versión imprimir
 
Todo sobre este tema
 
“¡A toda madre!”

Fotos Jorge González, Josúe Morales La Razón

 
 
 

 
Secciones
 
website security
Acerca de La Razón
 
Complementario
 
 
Facebook Facebook Twitter Twitter RSS RSS Youtube Youtube
 
La Razón © Todos los derechos reservados 2010 • Director General: Pablo Hiriart Le Bert
Powered by Web Comunicaciones