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Una ola de atentados coordinados con bombas y tiroteos en 18 ciudades de Irak, dejó por lo menos 107 muertos, informaron las autoridades. El de ayer, fue el dÃa más cruento de los últimos dos años.
Los ataques coordinados, que dejaron casi 200 lesionados, significaron una advertencia de que el grupo terrorista Al Qaeda está resurgiendo en el vacÃo de seguridad creado por un gobierno débil en Bagdad y la salida de los militares de Estados Unidos, hace siete meses.
Aunque no hubo atribución inmediata, el lÃder de Al Qaeda en Irak informó el domingo que lanzarÃa una nueva ofensiva para sembrar la inestabilidad en todo el paÃs. Advirtió que los insurgentes se están reorganizando en áreas que controlaban las fuerzas estadounidenses antes de su retirada en diciembre.
Al Qaeda ha intentado restablecer su poderÃo tras la partida de las fuerzas estadounidenses de Irak, ante la fragmentación del gobierno de Bagdad y el aumento de la insurgencia sunà en la vecina Siria.
El último episodio de violencia llevaba muchas de las señas de identidad de Al Qaeda: todos los ataques con bomba y tiroteos ocurrieron en unas cuantas horas uno del otro y tuvieron como objetivos principales a las fuerzas de seguridad y oficinas del gobierno, los blancos favoritos de los milicianos predominantemente sunÃes.
Las deficiencias en la capacidad de los servicios de espionaje de Irak para reunir información sobre ataques terroristas, demuestra cuán ineficaz es el gobierno para proteger a su pueblo, aseguró el legislador chià Hakim al-Zamili.
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