Diario La Razón
Martes 28 de Marzo | 7:51 am
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La Encuesta
 

— ¡Es absurdo!- gritó el director de estadística -Es imposible determinar el resultado con una persona, mientras mayor sea la muestra, más acertado serán los datos.- El hombre de traje gris Oxford se veía las uñas perfectamente recortadas, sabía que los gritos eran por él y no obstante, esa era una cuestión que no le correspondía tratar. Si estaba ahí era porque su nuevo empleador se lo había pedido y quien paga manda.
— Tranquilo Hernán. No, dudamos de tu trabajo, simplemente tenemos que enfocar esto de manera distinta a la que venimos realizando.- La voz del dueño estaba cargada de afecto, pero era firme en la decisión. - El Dr. cree que si seleccionamos correctamente al individuo y se realizan las preguntas adecuadas, podremos extrapolar matemáticamente los resultados. Nos hemos equivocado demasiadas veces y la confianza en nuestras encuestas es, usando tus datos, del 14%. En otras palabras, nadie nos cree.-
— ¿Doctor? ¿Doctor en que carajos? Yo conozco los análisis estadísticos y los números son fríos, son reales.- El hombre de traje gris, levantó la mirada, observó al director de arriba a abajo y siguió contemplándose las uñas.
— ¿Quién demonios se cree usted que es?- El rostro demudado del director se tornaba rojo del coraje contenido. El hombre asentó las manos con cuidado sobre la pulida mesa de caoba, miró al director nuevamente y suspiró. -Hernán, no vengo a quitarte el trabajo, no soy especialista en estadística. Tú lo eres. No pretendo más que ayudarte.-
— ¡Está usted loco! ¡Eso es! ¡Un maldito estafador!-
— Hernán.- El tono conciliador era patente -No dejes que tu reciente divorcio afecte tu juicio.- El director se paralizó, su tez se tornó blanca, volteó desencajado a ver al dueño que estaba igual de sorprendido. -Pe...pe...pe...-
— No, nadie me lo dijo, ni es rumor de oficina. Aún cuando lleva su sortija, el dedo anular está enrojecido lo que me habla de que ha estado jugando con ella decidiendo si se la quita o no, sabiendo que alguien se daría cuenta e irremediablemente le preguntaría y como es reciente, aún no tiene ganas de hablar de eso. Podría ser un tic pero si lo junto con la mancha de tomate en el puño de su camisa que, por su coloración tiene varios días y le sumo la arruga lateral que me indica que ha dormido de lado en un espacio reducido, seguramente, en el sofá rojo de su despacho y sé que es rojo por la pelusa que tiene en el bolsillo derecho de su pantalón. La camisa se ve limpia, salvo esa pequeña mancha antes descrita, lo que me dice que la ha lavado pero, no en un lugar destinado a la ropa así que deduzco fue en el lavabo del baño, la otra camisa que guarda en su despacho debe estar aún húmeda pues la lavó recientemente por las gotas de agua de sus zapatos. Ahora bien, su ropa interior, prefiero no deducir que hace con ella.- Los ojos asombrados de los dos hombres lo hubieran hecho reír si no estuviera acostumbrado a esa reacción.
— Hernán.- Continúo ahora ya sin el tono conciliador y sí, con el de maestro que da una lección -El problema es aquello que dijiste, "los números son fríos, los números son reales" y aunque la premisa es cierta, el hombre es de una complejidad increíble, no es frío y muchas veces, ni siquiera es "real". En las encuestas que han aplicado, la respuesta viene implícita en la pregunta. Si preguntan si votarán por A, por B o por C algunos contestarán con la verdad pero otros, muchos más de los que creen contestarán como nos han programado, como se supone que debemos responder aunque no sea lo que sentimos. Usando otro ejemplo, si le preguntan a 100 personas si robar es malo, 98 dirán que sí; si preguntan si han robado 90 dirán que no; si preguntan si conocen a alguien que ha robado 100 contestarán afirmativamente, entonces, si extrapolamos las respuestas tenemos que la primera condicionó y las opciones son 10% ó 90% de personas que dijeron la verdad o que mintieron y como no lo sabemos, debemos hacer otras para determinarlo.-
— La estadística es una ciencia formal.-
— El hombre es informal.- Reviró el hombre del traje.
— Se necesitan parámetros, muestra representativa, modelos.-
— No, necesitamos un individuo que reúna los parámetros y ponerlo en situaciones que nos permitan determinar los modelos.-
— Eso sería imposible, sería buscar una aguja en un pajar.-
— Es más sencillo de lo que parece.- Se levantó de la mesa, tomó un marcador y se dirigió a la pizarra electrónica donde comenzó a anotar una lista. El director leía en voz baja lo que se anotaba. Edad 25-40, género masculino, clase media baja, desempleado, educación media, inconforme, apartidista resentido, con ansias de subir su nivel socioeconómico.
— No entiendo.- dijo el director -Coincido en los parámetros y justamente por eso, necesitaríamos una muestra de mínimo 1500 sujetos para determinarlo. Preguntarle a una persona evitaría tener los datos requeridos.- El hombre del traje suspiró, siempre era lo mismo. -No le haremos une encuesta, lo citaremos y le haremos una entrevista.-
— Jajajajajaja. Sí, está loco. ¿Cómo pretende hacerlo? ¿A quién? ¿Cómo sabrá?-
— Simple. Un anuncio en el periódico ofertando un empleo sin mucha complicación pero, bien remunerado.-
— ¿Sabe cuantos vendrán? Sería imposible escoger a uno para la locura que quiere.-
— cortante, el tono de un padre dando una orden a un hijo desobediente. -Se pone el anuncio, en la sala de espera necesito cámaras, elimina a los que tomen revistas y deja a los que lean el periódico o no lean. Pon a una secretaria con el estereotipo de fantasía que le sonría a todos los que lleguen, elimina a los que no le aguanten la mirada. Ya que eliminaste a algunos, divide a los que seguirán en el proceso y a los demás educadamente les das las gracias. Los que siguen, los llevarás a dar un recorrido por la empresa y los invitarás a desayunar en el bufete, elimina a los que se sirvan poco pero no a los que se sirvan ensalada aunque sea poca. Mientras desayunan, pon a un infiltrado en cada mesa a hablar de política tratando de tocar a los diferentes partidos, no importa si para bien o para mal, elimina a los que no se muestren interesados y remarca a los que participen en la discusión. En los jugos habrá un diurético lo que los hará ir al baño, ahí habrá una persona entregando toallas, elimina a los que no dejen propina. Los que sigan en el proceso, pasarán al examen psicométrico y por último, a la entrevista conmigo. Con eso, te podré dar todos los datos que requieras para extrapolar matemáticamente como votará el 99% de ese sector y el 75% del padrón en su totalidad. ¿Quedó claro?- El silencio en la sala fue agobiante por unos instantes hasta que, uno asintió, otro sonrió y el hombre de traje gris, frunció el entrecejo al ver sus uñas, manchadas de marcador.

Cuándo los pronósticos fallaron, las grandes encuestadoras se dieron cuenta de que no estaban haciendo las preguntas correctas, que no estaban considerando factores que modificaban resultados. Cuando las encuestas fallaron, fueron el hazmerreír y el ego, el negocio y la necesidad los llevó a replantear toda la metodología de su arsenal estadístico...

 
 
 

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fecha 3 de diciembre de 2016 00:50
ultima modificacion Ultima modificación: 01:33
autor Por: Raúl Sales
 
 
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