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Reconoce ALDF aportación de Héctor de Mauleón a las letras

La Asamblea de la Ciudad de México destaca su trabajo periodístico; el escritor pide a las autoridades proteger a los reporteros vulnerables ante el crimen

 

El periodista, escritor, columnista y cronista Héctor de Mauleón fue galardonador con la Medalla al Mérito de las Artes 2016 en la especialidad de Letras por su aportación al resguardo del patrimonio cultural de la Ciudad de México y el trabajo periodístico en materia de seguridad que ha realizado durante toda su carrera.

Los diputados del recinto legislativo acordaron en marzo que el periodista, que acostumbra pasear por las calles de la capital en búsqueda nuevas historias qué contar sobre los viejos habitantes inertes de la urbe, debía ser reconocido por ese servicio tangible en las crónicas, cuentos y columnas que ha escrito.

De manera concreta, los asambleístas avalaron en marzo pasado que de Mauleón y otros 17 reconocidos periodistas, artistas plásticos, músicos y fotógrafos recibieran la presea que los celebra como grandes estudiosos, descubridores, docentes, divulgadores y creadores de cultura en México.

Nacido en la Ciudad de México en 1963, Héctor de Mauleón admira los grandes monumentos de la antigua Ciudad de los Palacios, sus calles, sus fuentes y demás elementos del Siglo XX que desaparecían con el tiempo.

Esta pasión que aún conserva se ve reflejada en sus textos periodísticos, donde lo mismo recupera la belleza de la fuente más antigua de América Latina, la de Belém de las Flores, que se asienta sobre una falla geológica y hoy luce casi partida en dos por el paso de más de los siglos, que de la primera con alumbrado público en el país, allá por un lejano 1783, ni más ni menos que en la calle de Uruguay, ubicada en el corazón de México.

La palabra del escritor también envuelve en lo fantástico con sus cuentos La perfecta espiral y Como nada en el mundo o a través de la novela El secreto de la Noche Triste y tres de sus grandes crónicas, El tiempo repentino, Marca de sangre, los años de la delincuencia organizada y El derrumbe de los ídolos.

Pero Héctor también incursionó en el periodismo desde la década de los años 80, momento en el que comienza a abordar desde los temas más insignificantes para la mayoría de la gente como los más sórdidos, aquellos de los que casi nadie quiere hablar y niegan su realidad.

Este ejercicio le ha valido no pocas críticas, no pocos señalamientos e incluso una que otra amenaza. La última de ellas, apenas el año pasado, cuando a raíz de sus denuncias sobre la invasión de predios en las colonias como Roma y Condesa, en la capital, las autoridades tomaron la decisión de actuar.

Pero los incidentes no lo amedrentan, ni siquiera la muerte por arma de fuego que sufrieron seis colegas en lo que va de este año. A esa afrenta contra la libertad de expresión, afirma, hay que dar más palabras que muestren la realidad.

“En estos momentos, en estas horas negras, el ejercicio el periodismo se hace más indispensable que nunca porque pone a la palabra en un contexto en el que la palabra es un bastión frente a la oscuridad, frente al silencio, y frente a la violencia”, dijo a La Razón después de la premiación en el recinto de Donceles.

“Históricamente hemos aprendido que donde la palabra ilumina, la barbarie desaparece o disminuye. Lo opuesto a la barbarie es la civilización y la base de la civilización es la palabra; mientras podamos hacer uso de la palabra, ejercerla, tener dominio sobre la palabra, todo esto que nos está pasando como país y como sociedad tendrá que abatirse y desaparecer. Por eso es hoy más importante que nunca”.

Durante su discurso en la tribuna de la Asamblea Legislativa, el cronista exigió a las autoridades una instancia de protección al ejercicio periodístico.

“Se requiere fortalecer el mecanismo de protección a periodistas, articular lo que está desarticulado.

“Los periodistas están solos, desperdigados, no pueden recurrir a autoridades locales porque muchas veces están coludidas con grupos del crimen organizado, sienten la presión del crimen organizado, no pueden confiar a veces ni en sus verdaderos compañeros. Entonces se requiere una instancia solvente, solidaria, efectiva, que pueda atender a los periodistas que están en los frentes en donde se ha desatado la violencia y donde la violencia corre a raudales”, dijo.

Finalmente, afirmó que así como se han alcanzado libertades para las mujeres y la comunidad LGBTTTI, hace falta dar el paso a la legalización de las drogas y restar poder a las bandas delincuenciales.

 
 
 

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fecha 19 de mayo de 2017 00:29
ultima modificacion Ultima modificación: 22:47
autor Por: Luis Alberto Alonso / luis.alonso@razon.com.mx
 
 
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