Diario La Razón
Jueves 17 de Agosto | 10:27 am
Facebook Twitter RSS Youtube
 
 
Everardo González El cine de la violencia

Esgrima ¦ Por Alicia Quiñones

 
La violencia es anónima, pero un día se apodera de los rostros y viste todo paraje con una especie de soledad y desierto. Hombres y mujeres, niños, adolescentes, todos ocultan su identidad tras una máscara para quemaduras, exponen su historia como sicarios y lo fácil que es pasar de ser adolescente a ser un asesino profesional, o a sueldo. Así se presentan los personajes de Everardo González en La libertad del diablo, su más reciente documental, un retrato de la violencia en México expuesta como parte del Foro Internacional de la Cineteca, y que se estrenará entre noviembre de este año y principios de 2018 en México.

Su director, Everardo González, es uno de los creadores cinematográficos más destacados de la escena mexicana actual. Entre los largometrajes que ha dirigido se encuentran El cielo abierto y Cuates de Australia; y los documentales Los ladrones viejos, La canción del pulque y El Paso, un trabajo sobre periodistas desplazados. Realizó la fotografía de Backyard, dirigida por Carlos Carrera, y ha recibido un gran número de premios Ariel por fotografía, edición, mejor película, mejor dirección, etcétera; su trabajo se ha proyectado en festivales de todo el mundo. Sobre sus más recientes producciones, así como el cine que documenta la violencia, habla en esta entrevista.

¿Qué visión y perspectiva del México actual te deja a ti mismo tu cine? La perspectiva no es muy alentadora. En tu cine, la historia de la violencia parece comenzar con los periodistas .

Cada vez hay más periodistas asesinados. En la película, El Paso, decidí retratar a dos reporteros que habían pedido asilo a Estados Unidos por la violencia. A partir de la imagen de Horacio Nájera, un amigo reportero de El Norte, en Ciudad Juárez, quien pidió asilo político en Canadá. La imagen de Horacio cortando jardines me impactó mucho, más aún al saber que él es un buen periodista. Siempre tuve esa imagen en la mente, y me dediqué a buscar historias similares, hasta que se dio la oportunidad de realizar el documental, y encontré las historias de Alejandro Hernández Pacheco y Ricardo Chávez Saldana, a través de la asociación Mexicanos en el Exilio, que está en El Paso, Texas. Dos reporteros, su abogado y las familias desplazadas por las amenazas y la violencia.

Y esa violencia ha llegado hasta La libertad del diablo, tu más reciente documental .

La libertad del diablo es un ensayo sobre la violencia y el miedo. Se estrenó en febrero, en el Festival Internacional de Cine de Berlín. Es una cinta donde se intenta darle voz a los que lastiman, aunque eso es cuestionable para muchos. Sin embargo, esta película no sólo habla de los años de guerra en México, sino de lo que somos todos capaces de hacer si tenemos las condiciones para que eso suceda.

¿Para qué hacer La libertad del diablo?

La razón tiene que ver con una obligación moral. Durante todo el periodo de Felipe Calderón sentía que estaba sucediendo demasiado. Después hablé con gente, y también a través de Mexicanos en el Exilio, encontré a personas que vivían con miedo, que estaban escondidas; encontré a conocidos de otros que fueron asesinados. La película es un testimonio para que esto no se olvide.

¿Qué línea no se debe cruzar en un filme para que siga siendo arte y no caer en un panfleto?

No sé cuál sea esa línea delgada. De alguna manera, todos mis documentales toman cosas de la realidad, de las cosas que conocemos. En El Paso quise denunciar la impunidad. Y con La libertad del diablo, la violencia. En la primera quería hablar del vínculo entre el crimen organizado y las autoridades, que es lo que tiene de cabeza al país y es lo que vulnera a los medios de comunicación y a las comunidades.

Con toda la violencia que hay en México, ¿la gente quiere ver más cine sobre el tema ?

Por un lado, sí; por el otro lado está el mercado de toda la gente que no quiere ver lo que pasa en el país, y si deciden ir al cine prefieren hacerlo para mirar estos temas de lado o mirar otro tipo de cine. Depende del gusto de los espectadores que cada vez prefieren más cine comercial.

¿Qué es el cine?

Es el oficio que aprendí para poder responderme muchas preguntas. Es simplemente eso, responderme a lo que pasa en estos tiempos, en esta especie de juglar y sus problemas latentes. Trabajo para la memoria futura. El cine es el testimonio del tiempo, por eso desarrollo los temas que he decidido trabajar.

¿Qué lectura te deja tu propio trabajo en torno a la violencia que hoy se vive en México?

No sabría decirte exactamente si existe más violencia, pero más de siete periodistas asesinados este año no es cualquier cosa y hablan de que no hay tanta violencia. Aunque se nos diga que no es así, los niveles de corrupción o de desaparecidos indican otra cosa. También creo que no estamos viendo algo como lo que vimos en el sexenio anterior. Lo cierto es que, mediáticamente, como vivimos esta guerra, no la vemos co- mo la veíamos hace algunos años como ciudadanos promedio. Hay cientos de víctimas sin respuesta, más de 30 mil familias sin encontrar los cuerpos de su gente.

¿Existe la estética de la violencia en el cine?

No necesariamente. En mi caso, todo depende de lo que encuentre, eso es lo que va dictando la estética. En la vida cotidiana, sí, existe una estética de la violencia, nos la regalaron Los Zetas por muchos años, quizá son hasta artistas conceptuales con toda su carnicería. En mi trabajo personal no intento buscar la poética dentro de la violencia, para mí lo que pasa en este país es brutal, por lo mismo procuro que mi trabajo sea crudo. La libertad del diablo es una película con pocos elementos, cruda, porque para mí lo que pasa no tiene nada de lírico.

Entonces, no deben existir filtros de la violencia en el cine .

Existen. El cine mismo es un filtro. La edición y la postproducción son un filtro. Y la decisión de mostrar una historia es un filtro.

 
 
 

Noticias Destacadas
Anterior Siguiente

 
fecha 12 de agosto de 2017 01:15
ultima modificacion Ultima modificación: 21:26
autor Por: Alicia Quiñones
 
 
Todo sobre este tema
 
 
Everardo González

El cine de la violencia

Esgrima ¦ Por Alicia Quiñones

 
 
 
 
 
 
 
Secciones
 
website security
Acerca de La Razón
 
Complementario
 
 
Facebook Facebook Twitter Twitter RSS RSS Youtube Youtube
 
La Razón © Todos los derechos reservados 2014
Powered by Web Comunicaciones