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La Ley alcanzó al IFE en su soberbia de imponer a las televisoras, por Ley, la transmisión de 44 millones 159 mil spots durante el actual proceso electoral: ahora, sin violar la Ley, TV Azteca no le transmitirá su primer debate presidencial.
Porque Ricardo Salinas, dueño de la televisora, no violó ninguna ley al anunciar en Twitter que “Si quieren debate, véanlo por Televisa, si no, vean el fútbol por Azteca. Yo les paso los ratings al día siguiente”, en referencia al partido de Liguilla Morelia-Tigres, el domingo a las 20 horas.
En ese sentido, a quien le faltó entendimiento fue al consejero del IFE, Lorenzo Córdova: “El tema de la transmisión de los debates presidenciales pone a prueba la vocación democrática de las televisoras y radiodifusoras privadas”.
La “vocación democrática” de los medios electrónicos, en todo caso, quedó probada al aceptar la reforma electoral de 2007, que los obligó a transmitir del 18 de diciembre al 1 de julio:
—13 millones 449 mil spots en las precampañas.
—Nueve millones 639 mil en la intercampaña.
—20 millones 174 mil en la campaña.
—896 mil 640 en la veda final del 27 de junio
al 1 de julio.
Y ¿para qué jugar con las palabras? Es cierto que nadie quisiera volver a la estructura mediática anterior a las redes sociales, ni a la manera en que se gestionaba el acceso a los medios, pero tampoco Twitter es el principal medidor de la opinión pública.
Por ejemplo, Mitofsky reveló ayer que sólo 34.5 por ciento de la población tiene “mucho interés” en el debate, 31.7 “regular interés”, 17.1 “poco interés” y 11.3 “no tiene nada de interés”.
De acuerdo con el estudio de otra encuestadora, Parametría, el 55 por ciento está “poco o nada interesada”, mientras que sólo 14 por ciento está “muy interesada” y 29 por ciento está “algo interesada”.
Quiere decir que, traducidos estos números de Mitofsky y Parametría, al estilo directo de Ricardo Salinas: “Si quieren debate, véanlo por Televisa, si no, vean el fútbol por Azteca. Yo les paso los ratings al día siguiente”.
Sin embargo, para beneplácito de quienes estamos muy interesados en el debate (34.5, según Mitofsky y 14 por ciento, según Parametría) es que TV Azteca no es la única opción que existe, pues será transmitido por Televisa, Canal 11, Cadena Tres y decenas de páginas de Internet.
Si se podrá seguir el debate a través de otras televisoras ¿cuál es el problema? En cambio, sí puede serlo la idea de los partidos de izquierda de solicitar al gobierno que obligue a TV Azteca a transmitirlo, mediante la prerrogativa que tiene el Estado para ordenar cadenas nacionales.
Porque eso sería autoritarismo.
ruben.cortes@razon.com.mx
Twitter: @ruben_cortes
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