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Al final la mayor parte de las preguntas quedó sin respuesta. En un formato acartonado y rígido, faltó la discusión profunda de los 12 temas acordados para el primer debate de los candidatos a la Presidencia.
¿A usted le quedó claro qué acciones y políticas proponen cada uno de los cuatro candidatos para aumentar el crecimiento económico del país?; ¿Qué harán para crear más empleos y reducir la informalidad económica?; ¿Cómo elevarán el ingreso y el poder adquisitivo del salario?; ¿Qué proponen para garantizar que el Estado gaste mejor los recursos públicos que administra?, o ¿Qué mecanismos proponen para atraer la inversión privada, nacional y extranjera, en el volumen que México requiere?
¡Pues a mí no!
En realidad yo era optimista al pensar que a estas horas estaríamos revisando a detalle las propuestas que los cuatro candidatos pondrían sobre la mesa, después de responder buena parte de las preguntas elaboradas para el debate por una “comisión de expertos” por encargo del Instituto Federal Electoral.
Pero no, faltó una discusión profunda de los temas y mayor contraste de ideas, pues apenas se dieron algunas aproximaciones en materia de “fortalecimiento” de órganos reguladores, “apertura” en telecomunicaciones, “participación” privada en energía, “cancelación” de subsidios regresivos y “eliminación” de cuotas obrero-patronales.
Desafortunadamente lo que sí predomina es la idea del Estado “todopoderoso”, que la burocracia es más eficiente que el mercado y que su papel histórico es aplicar programas asistencialistas. Y no que desde el gobierno se deben crear las condiciones y alinear los incentivos para mejorar el crecimiento económico, aumentar la generación de empleo y lograr el bienestar. Se comprometen y prometen programas con cargo al erario, como si este último fuera una fuente inagotable de recursos.
Pero todavía hay tiempo para que los candidatos sean más precisos en sus propuestas y el elector no tenga que decidir entre “el menos peor”.
Por lo pronto, empresarios e inversionistas dicen no temer por el desarrollo del proceso político e incluso por el resultado de la contienda electoral. Es más, los analistas financieros mantienen sin cambios sus estimaciones de crecimiento, inflación, tasas de interés y tipo de cambio, para este y el siguiente año. Esto, según la Encuesta Banamex de Expectativas publicada ayer, lo cual es sin duda una buena noticia.

manuel.herrera@razon.com.mx
Twitter: @DarkEconomist
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