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Es patente la manera en que la izquierda tomó la medida a los ingresos provenientes de la mayor riqueza nacional (el petróleo), de los impuestos a los ciudadanos y las empresas, las entradas por turismo… al presupuesto, pues.
El PRD, que funciona con fondos públicos generados por los impuestos, intenta destruir con pruebas falsas a empresas fuertemente gravadas (y generadoras de empleos) como Soriana o Scotiabank. Demencial: de ellas vive en parte… y las quiere destruir.
Los daños van mucho más allá de caídas en la Bolsa de Valores y al deterioro de la imagen causado por las acusaciones infundadas, sino que, como en el caso de dos tiendas Soriana, dejan sin empleo a decenas de personas.
Pretende “invalidar” una elección organizada por 3 millones de ciudadanos y en la que votaron 51 millones, con montajes como la grabación de un falso Luis Videgaray en una “consulta” con Scotiabank, versiones desmentidas por el banco.
Y amenaza con demandar a Soriana porque ésta responsabilizó a AMLO por estimular a sus seguidores a agredir sus sucursales, que desde el 3 de julio sufrieron más de 180 ataques en todo el país.
Pero jamás demandará a Soriana: su estridencia es puro circo, porque sabe que se revertiría en su contra, debido a las pruebas públicas que existen de su incitación en contra de Soriana, con AMLO arengando a sus turbas con tarjetas de descuento de esa cadena en las manos.
La ley mexicana en materia de difamación dejó de ser penal y es materia civil, siendo muy rigurosa con las demandas en falso. Además, Zambrano no puede alegar ningún daño moral, cuando la campaña suya y de AMLO provocó una caída de 400 millones de dólares de Soriana en la Bolsa.
Lo significativo de todo esto es que la izquierda seguirá viviendo de los impuestos que pagan las empresas a las que busca hundir, además de los recursos producidos por el gobierno que encabezará Enrique Peña, a quien seguramente no reconocerá, como tampoco hizo con Calderón.
Por ejemplo, Honestidad Valiente le cobró durante los últimos seis años a gobiernos que simpatizan con AMLO: sólo en 2007, el GDF le pagó 4.5 millones de pesos por supuestamente digitalizarle unos archivos de contribuyentes.
¿Honestidad Valiente es una asociación civil “sin fines de lucro” o una empresa particular? Porque desde el año 2006 también le cobró a alcaldías perredistas del Estado de México, Campeche, Hidalgo, Tlaxcala y Morelos.
Además, el IFE investiga a Honestidad Valiente por presuntamente haber manejado ilegalmente en el pasado proceso electoral, más de mil 200 millones de pesos procedentes de recursos públicos para impulsar la campaña de AMLO.
Bueno, no sabrán ganar elecciones, pero al presupuesto sí que le han tomado la medida.
ruben.cortes@razon.com.mx
Twitter: @ruben_cortes
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