Diario La Razón
Sábado 27 de Mayo | 8:00 pm
Facebook Twitter RSS Youtube
 
 
Gerardo García Gerardo García
 
Gerardo García
 
No se trata sólo de celebrar

Gerardo García

 

Puede ser en efecto que la edad no le represente. Que pareciera que hay vicios propios de un lugar con mayores años de creado. Que sin embargo de igual manera habrá que reconocerle que en menos de cinco décadas ha madurado tanto como otras ciudades que tienen siglos. Y que su crecimiento significa aún oportunidad para miles.

Cancún, esa ciudad que alberga el destino turístico más importante de México y que ha debido crecer con mayor rapidez que otra alguna.

Y es que habría que pensarlo así: la mayoría de la población en México y en el mundo vive en ciudades que nacieron cientos de años atrás. En el país, los grandes centros urbanos que nacieron producto de actividades económicas diversas —la minería, el petróleo, el agua misma— o crecieron por su expansión comercial. Cancún, a sus cuarenta y siete años, es la ciudad que, en el mundo, ha crecido más que otra por aquello que la creó: el turismo.

Hace un par de semanas se celebró el cuadragésimo séptimo aniversario de la creación de esa ciudad. De una ciudad que tanto y tan rápido ha sido. Que, como pocas en el mundo, debe enfrentar en su infancia los problemas de la madurez. Que en menos de cinco décadas ha debido gestarse, construirse, ordenarse, destruirse, reedificarse, desordenarse; que ha crecido exponencialmente; que ha sufrido y vivido. Este traumático proceso generado porque cientos de miles de personas desafiaron su proyecto original de gestación, soberbio y limitado, que planteaba la existencia de ser el poblado de apoyo de un destino turístico. En un país en el que la oportunidad se muestra escondida en muchas de sus regiones, una economía que generó empleos, salarios y desarrollo, significó lo mismo que un panal sirve para las abejas.

Me refiero al aniversario de Cancún en tanto es la ciudad emblema del turismo en el país. Fue esta industria, lo es, la única que ha construido ciudades en los últimos cincuenta, sesenta años. Lo mismo en el Caribe, que en el continente asiático o en Medio Oriente, es el turismo lo que ha llevado a millones de personas a crear ciudades. Es este sector el alimento para este fenómeno.

Como muchas en el mundo entero, la desigualdad social es una de sus grandes asignaturas pendientes; como en otras tantas, la mediocridad de muchos de sus gobernantes la ubicaron lejana a lo que debe ser un espacio vivible. Sin embargo, en ese juicio debe caber el análisis de su circunstancia. Ninguna ciudad en las últimas décadas ha tenido un crecimiento migratorio como el que ha tenido ésta. De treinta habitantes a casi un millón en poco más de cuatro décadas. Una tasa de crecimiento poblacional que no fue igualada jamás con un presupuesto público suficiente para enfrentarle.

Es verdad que para que una ciudad civilice debe tener un proyecto común. Una identidad que haga plantearse qué quieren sus ciudadanos con ella. El desarraigo es, sigue siendo un lastre en ciudades como Cancún. En la medida en que te sientas ajeno, harás poco por prodigar tu tierra. Ante tantos orígenes distintos, queda encontrar circunstancias comunes para marcar referentes. Esperanza que existe, en una comunidad que necesita de la cohesión para sobrevivir. Que requiere, más allá del éxito económico como destino turístico, de civilizarse para poder evitar su declive. Ciudadanía que significa respeto, solidaridad, participación.

jgg0868@gmail.com




 
 
 
 
fecha 4 de mayo de 2017 00:10
ultima modificacion Ultima modificación: 22:32
autor Por: Gerardo García
 
 
Todo sobre este tema
Noticias relacionadas
 
Noticias relacionadas Noticias relacionadas
Notas Relacionadas Una Trumpada más… y el Caballo Güero se apunta 01:44
Notas Relacionadas Yucatán y el Mejor Hotel del Mundo 00:15
Notas Relacionadas El frágil negocio del Turismo 00:41
Notas Relacionadas La pelea entre los Cosío y los Riu le pegó a Cancún 01:29
Notas Relacionadas Nadie se pelea con su cartera 01:12