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Rubén Cortés Rubén Cortés
 
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AMLO manda lejos a un panista de prosapia

Rubén Cortés

 

Felipe Bravo Mena, quien es un panista viejo y un viejo panista, tuvo el desatino de no descartar una alianza con Morena para las elecciones presidenciales de 2018, el día en que AMLO dijo que el PAN es un partido de vergüenza, que compra votos y rellena urnas.

Sin embargo, al considerar que el PAN debe hacer un “gran frente cívico” con la izquierda retrógrada y reaccionaria, Bravo Mena es congruente con su manera de pensar en que el PAN es un partido en liquidación, cuya unidad se ha empezado a deteriorar.

Lo explica su reciente libro Acción Nacional, ayer y hoy, publicado por Editorial Grijalbo:

“El momento actual es una muestra de la grave crisis que vive el panismo, porque la cultura panista se ha degradado: el PAN perdió esa cultura y una organización sin alma se carcome a sí misma y un PAN sin panismo es una serpiente que se muerde la cola”.

Pues sí, pensando de esa manera, el expresidente del PAN tiene razón en entender que nuestro partido de derecha tiene que bajar hasta las catacumbas de la ideología de ultraizquierda para encontrar otra vez el camino a Los Pinos.

De todos modos, en un artículo en El Universal, el 29 de septiembre de 2016, había escrito que “la certeza de que el PAN está en condiciones de ganar 2018, comenzó a deteriorar la unidad del partido”, y hasta alertó de tener cuidado de que no hiciera las cuentas alegres de la lechera:

“La fábula narra que con un jarro (la lechera) se sintió dueña de la vaca. Tropezó. La vasija se quebró, no hubo leche ni bovino”.

Lo más seguro es que, observando al PAN en ese estado de degradación y de individualismo, a Bravo Mena se le ocurrió la brillante idea de que su partido de toda la vida encontrase la luz juntándose con el mesías. Pero AMLO respondió rápido: “El PAN es una vergüenza, compra votos, rellena urnas...”.

Pero, la negativa de AMLO a cualquier alianza para 2018, salvo con el PT, tiene un buen ángulo para la dirigencia panista: le podrá indicar a Bravo Mena que entonces debe olvidarse de Morena como aliado y dedicarse a su trabajo dentro del PAN, que es encabezar la Comisión Anticorrupción.

Una comisión que, por cierto, registra 26 denuncias de militantes involucrados en algún asunto de corrupción, como los del exgobernador de Sonora, Guillermo Padrés, la exalcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes, la Chapodiputada, los moches…

Aunque todavía no delibera mucho, emite grandes acuerdos o resoluciones, pero no más sanciones que haber quitado derechos partidistas a Padrés.

Bueno, tampoco seamos tan drásticos: tengamos en cuenta que su presidente piensa en otros temas.

Piensa en Morena.

Twitter: @ruben_cortes




 
 
 
 
fecha 18 de junio de 2017 01:00
ultima modificacion Ultima modificación: 00:01
autor Por: Rubén Cortés
 
 
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