Durante una protesta de padres de familia de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, presuntos normalistas lazaron piedras y bombas molotov en la 35 zona militar de Chilpancingo, donde también con un camión de la empresa refresquera Coca-Cola abrieron a la fuerza las puertas del lugar.
Como parte de la jornada de actividades por el octavo aniversario de la desaparición de los 43 normalistas, padres de las víctimas se congregaron al mediodía en la 35 zona militar, ubicada en una lateral de la Autopista del Sol, para exigir al Gobierno federal que dé castigo a los responsables de este hecho ocurrido el 26 de septiembre de 2014.
Durante el mitin, los padres de los 43 acusaron que desde la detención del exprocurador de Justicia de Guerrero, Jesús Murillo Karam, las investigaciones están detenidas.
"Venimos a exigir sobre la ejecución de 83 órdenes de aprehensión, que yo no veo nada; además detuvieron a Murillo Karam y ahí se detuvo todo. Nosotros como padres exigimos que se castigue a los responsables que se llevaron a nuestros hijos, que ya pasaron ocho años y no los encontramos, no sabemos nada de ellos"Uno de los padres de los 43 normalistas
Al finalizar la protesta, un segundo contingente integrado por presuntos estudiantes de la escuela normal rural “Raúl Isidro Burgos”, de Ayotzinapa, arribó a la zona y comenzó a arrojar piedras, petardos y otros explosivos caseros, hacia las instalaciones militares.
Después de poco más de 10 minutos de acciones en contra de las instalaciones militares, los presuntos normalistas se retiraron de la zona con dirección hacia la ciudad de Tixtla, donde se ubica la escuela normal de Ayotzinapa, esto de acuerdo con medios locales.
En tanto, no hubo respuesta por parte de los militares hacia los estudiantes por esta agresión.
Cabe señalar que inicialmente la protesta estaba programada en la puerta de acceso de Palacio de Gobierno, sin embargo, la presencia de otro grupo de manifestantes propició que se modificara la sede de la manifestación.
DGM