El potente telescopio observó la estrella individual más lejana jamás detectada, a la que la comunidad científica le dio el nombre de Earendel, y su luz tardó en llegar 12,900 millones de años; con los datos obtenidos por el dispositivo, un equipo internacional explicó que esta estrella tendría, al menos, 50 veces la masa del Sol, por lo que habría sido mucho más brillante. Por otro lado, el Hubble y el Subaru, de Japón, capturaron la evidencia de la formación de un protoplaneta similar a Júpiter, que aún no ha salido del “útero de materia” donde se está formando, por lo que es catalogado como el más joven descubierto hasta la fecha; este hallazgo, presentado en Nature Astronomy, podría ayudar a explicar las historias y características de los planetas extrasolares vistos alrededor de otras estrellas.
Gráficos: Ismael F. Mira, Roberto Alvarado y Luisa Ortega.